Por qué decido migrar a Ubuntu

Después de mucho tiempo usando casi siempre Windows (aunque tanto en la carrera como en el trabajo siempre ha habido algún tipo de Unix por detrás), llevaba tiempo planteándome cambiar en casa a Linux.

Tenía algunos puntos (importantes) en contra:

  • el ordenador es compartido… y no es fácil de convencer a una persona que no use habitualmente el ordenador que utilice Linux…
  • siempre había tenido Windows en casa, y a pesar de quejarme de sus infinitas pegas… dar el salto siempre da algo de vértigo… Además, la migración puede ser una aventura…
  • el tema del software… ¿encontraré lo que necesito en Linux…?

Evidentemente, había puntos a favor:

  • es software libre… y es una de las más fuertes. Llámame romántico, pero la idea de que algo se haga simplemente porque es mejor, podemos hacerlo y nos da la gana… es un punto.
  • utilizar software pirata, en este caso, beneficia a la propia Microsoft, que crea un espacio de poder en el que no es posible entrar a ninguna competidora… salvo por la gratuidad.
  • parodiando una frase que oí hace años, si sabes usar Windows… sólo sabes usar Windows. Si te manejas en Linux… podrás con lo que te echen… así que era como un reto personal.

Con todo esto de la mano, me he animado, finalmente, a migrar el equipo de casa a Linux. Aquí podréis ver la evolución. Por un lado, me servirá para no olvidarme de lo que hacía… y por otro, quizá le sirva a alguien…

Nota: me he quedado yo sólo el equipo y mi mujer tiene ahora un portátil con Vista… tranquilos, que no ha habido un golpe de estado.


Escribe un comentario